martes, febrero 06, 2007

INdEC

Sucedió lo que muchos pronosticaron, y no con gran audacia por supuesto. El gobierno se aseguro un relativamente bajo nivel de inflación para enero socavando toda la credibilidad del instituto, hasta hoy por muy pocos cuestionado.

La calidad institucional se ve así afectada ya que ningún dato podrá ser incuestionable y toda publicación se verá cargada de un impiadoso manto de sospecha.

El costo político es claro. Ayer se esperaba el número de inflación como si se estuvieran sorteando los grupos para el mundial de fútbol, buena parte del país estaba expectante, aún quienes poco o nada saben del funcionamiento del instituto o de la importancia del dato en cuestión. Los canales en vivo, cronistas de radios, la prensa gráfica y los portales de internet, incluidos muchos de los blogs que habitualmente hablan de economía, se hicieron y se siguen haciendo eco de la noticia.

A propósito de éstos últimos voy a hacer una breve reseña de lo dicho.

Artemio López hace un análisis muy interesante aunque elimina casi por completo la discusión de lo sucedido. Asegura que el problema no fue tanto el número final de inflación (de salud) sino la verificación de que los controles de precios ya no sirven y la CBA se disparó afectando a un importante número de personas, justamente a las más vulnerables de la sociedad en su conjunto. Este último punto debería ser analizado en profundidad por su relevancia pero lo más probable es que quede escondido entre tanto ruido mediático por el otro tema.

Elemaco, muy ocurrente, instaura el día nacional del asterisco ya que según su visión el * se encontrará en los pies de página de cada trabajo académico económico, cada trabajo de consultoría, cada nota periodística, cada monografía, etc., alertando sobre el manto de duda existente sobre el indicador de inflación utilizado.

Miguel Olivera va al informe en sí mismo y descubre/demuestra que con los decimales algo raro pasó ya que el número final no es el mismo de acuerdo al cuadro que se esté leyendo. Interesante aporte. Luego hace un raconto de lo sucedido en los últimos días, casi a modo de crónica, e hipotiza sobre el accionar del gobierno. Termina reconociendo un deterioro institucional al cual no creo le brinde la importancia que yo le asigno ya que él supone que las instituciones son consecuencia y no causa de desarrollo. Siguiendo esa hipótesis, si el gobierno consigue mantener el crecimiento económico y logra desarrollar la economía, el INdEC tarde o temprano volverá a ser confiable.

Homoeconomicus se mofa de los indicadores privados que saldrán a partir de ahora y asegura que a pesar de todo, no existirá mejor indicador que el del INdEC. Un planteo que deja sabor a poco y permite entrever cierto conformismo y poco lugar a la crítica.

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15 Comentarios:

At 11:34 a. m., Anonymous Guillermo (no) Nielsen said...

buen análisis, Abuelo. Pero no se olvide de los dardos cruzados que se está lanzando la oposición con el gobierno y de la fuerte presencia de polícias dentro y fuera del INDEC.

Siguiendo con la analogía futbolera, ni para un river - boca se ven tantas gorras. Una verguenza.

 
At 12:18 p. m., Anonymous Anónimo said...

http://ate-indec.blogspot.com/

 
At 2:05 p. m., Anonymous mendez said...

Por cierto, esto tambien pasa en Francia.
http://www.morganstanley.com/views/gef/index.html

 
At 3:02 p. m., Anonymous Anónimo said...

ja+ por eso francia es la prostituta europea.

 
At 3:48 p. m., Anonymous Anónimo said...

La informacion del IPC es un bien público: no rivalidad en el consumo; provisión de la unidad marginal a costo cero, ergo el consumidor avispado no estará dispuesto a pagar por hacerse de la información, etc. Pero la teoría admite que ciertos bienes públicos podrían ser provistos por los privados (ej: un faro en el mar).
Pero existe otra cuestión absolutamente necesaria: la credibilidad en la información brindada que está estrechamente vinculada a temas ya tocados por el Abuelo en varios intervenciones; hablamos de la calidad institucional. Esta cuestión es aquí central ya que se afecta la credibilidad de lo que informa el IPC -como mínimo- y por lo tanto la "demanda de IPC" caerá. ¿Habrá alquien con la capacidad (técnica y financiera) y sobre todo credibilidad para proveer este bien público?

HarryElSucio

 
At 5:40 p. m., Blogger Tavos said...

Lamento sus comentarios sobre mi blog. Consideramos errada la intervención del gobierno en el INDEC y así lo manifestamos. Que también consideremos impresentables a los que hacen los otros índices no quita nuestra opinión sobre lo ocurrido.

 
At 8:24 p. m., Anonymous Anónimo said...

a fines del siglo xix algunos bancos de la city elaboraban un pequeño recuento de precios con canastas muy especificas de ingresos de la ciudad y algunos municipios del primer cordon.

La asociación de bancos internacionales tenía ya en 1910 un standard interncional de medición de precios. Pero cualquier IPC jamas tuvo en aquellos años la referencia que hoy tiene sobre tantos factores de la economía.

La inflación en aquellos años no dependecía de que clase de canasta tomaramos sino de cuestiones mas clasicas, como el envalecimiento del dinero que necesariamente afectaba los precios. No exisitían tales teorías como "inflación de demanda" o "Inflación estrcutural".

¿Es posible que fundaciones se hagan de IPC propios de medición?. De hecho las hay, FIEL elabora su IPP o precios al productor.
¿Cuenta de los standares internacionales? Habría que ver, lo cierto es, que hace mas de dos decadas que la fundación hace el relevamiento y no se conoce de criticas metodologicas de la medición.

Hasta la decada del '60 cuando informalmente nace el INDEC en lo que en entonces era la subsecreataria de precios de la secretaría de hacienda, los relevamientos de precios eran muy especificos. Dice Francis Moore en "las memorias sobre el mercado de valores de Buenos Aires", que el relevamiento no era diario, sino semanal y no llegaba a mas de 250 casos en la ciudad.

La autarquía de los indices se gesta a finales de los '60 cuando las naciones unidas llama a una reorganización mundial de las estadisticas, porque hasta entonces, la anarquía de posibilidad hacía inviable cualquier acercamiento comparativo.

Dejando de lado la historia del IPC , que nace mucho años antes que 1935 cuando se multiplican las mediciones macro de manos del BCRA, el hecho que la autarquía del INDEC sea tan ensuciada no deja otro camino que la busqueda de información por otros medios, y hoy esos medios, son fundaciones y estudios de profesionales que hagan de auditores de indices de precios.

¿Es esto un atraso? Conociendo la magnitud del INDEC sí, pero conociendo el presente politico es la segunda mejor opción.

Más allá de la noticia y lo comentado sobre el monopolio natural, parece que la vuelta a los orígenes de la estadística de los precios es una obligación, porque allí se guarda la principal refutación al esquema teórico.

saludos,

Cairnes

 
At 9:57 p. m., Anonymous Marcelo said...

el (ex) Secretario de Agricultura Miguel Campos está(ba) tan perdido en el cargo, que acaba de renunciar ahora -segun me avisaron hace instantes-, porque, dicen por ahí, pensaba que ocupaba el sillón superior del INDEC, y ante el manoseo sufrido, renunció.
Cuando le avisaron que no era así, que no estaba en el INDEC, sino en la SEAG, quiso volver a su sillita, pero fue tarde: el boxeador De Urquiza ya le había dicho que "el que se va a Sevilla...".
entonces, ya perdimos un Secretario de Agricultura (lo tuvimos alguna vez?), para cuándo perdemos a una eminencia de las estadísticas como el Lic. Mármora?

 
At 5:43 a. m., Blogger Miguel Olivera said...

Abuelo:
Le asigno importancia. Mucha, aunque por razones diferentes a las tuyas. Transcribo partes de mi última apostilla:

(...) la estabilidad macroeconómica es esencial y necesita de un mecanismo de coordinación de expectativas.

Sobre el IPC como mecanismo de coordinación de expectativas hay un ejemplo notable. La dictadura de Pinochet distorsionó el cálculo del IPC que realizaba el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) con el objetivo de reducir el aumento salarial que se fijaba justamente en función de la variación en el IPC. Esto duró varios años a partir de septiembre de 1973 pero la "cocina" más importante se hizó durante el cuarto trimestre de 1973. Ese año, la inflación registrada fue de 508% cuando debió ser de 800%.

¿Por qué una dictadura feroz y asesina, sin respeto por la calidad institucional obviamente, se iba a preocupar por modificar el IPC en lugar de simplemente ajustar los salarios a un ritmo menor? Porque la negociación salarial requiere: 1) coordinación y 2) (cierta noción de) justicia. El ajuste por IPC, en tanto índice estrella, provee ambas cosas, al menos parcialmente.

En el caso argentino no creo que pueda "perrearse" el IPC en forma consistente. A diferencia de lo que pasó en Chile, hay libertad de expresión. Además, existen consultoras que elaboran sus propios índices, que sirven al menos como aproximaciones aunque no tienen el alcance del INDEC, y que hasta ahora no mostraron desvíos sistemáticos en relación al IPC (me rehuso a llamarlo IPC-INDEC, todavía). Está en manos del gobierno ahora evitar que el IPC pierda su carácter de bien público y, como subproducto, se privatice la información estdística

 
At 10:48 a. m., Anonymous Anónimo said...

nacio como un producto estadistico privado, que luego sirvio de parametro a la politica economica, pero el origen mi estimado olivera, es esencialmente privado. Pasa que en el siglo XX bajo el supuesto de monopolio natural se monopolizo hasta la canasta :D

¿Genera falta de eficiencia en la información?. Nadie con dos dedos de frente puede plantear que una empresa ajuste expectativas por el tipo de canasta que mide la "inflación". Es cierto, que en Argentina donde mediaticamente la discución salarial es colectiva no se da por productividad, aunque en la realidad se ajuste por produtividad o simplemente oferta y demanda de empleo. Pero shhhh vendamos lo otro, que suena "socialmente mejor"

Las grandes empresas ni lo sienten, y las pymes estan en negro. ¿Efectos reales? Muy pocos.

Cairnes

 
At 10:51 a. m., Anonymous Anónimo said...

adjunto: hablo de expectativas de plazo de inversión.

ejemplo: http://www.investopedia.com/articles/07/consumerpriceindex.asp

;D

el mundo evoluciono, y con este, el desprestigio por los IPC oficiales.

Cairnes

 
At 5:22 p. m., Blogger ARTEMIO LÓPEZ said...

Abuelo, no es que le quite importancia adiscutir más allá del planteo del aumento de la CBA y sus consecuencis sociales que Ud bien advirtio en su post, sino que me parece fuera de tono, demasiado arriba el nivel de la crítica al IPC respecto a lo q efectivamente sucede. Observe el caso de la prepagas. Su aumento impactara plenamente en febrero pues la secretaría de comercio lo autorizará, pero aún suponiendo que trepara pleno al 20% restante ( 2% ya se cargó este mes)la medicina prepaga integra entre otros items el rubro "gastos en salud" que pesa el 5% en el IPC metropolitano y 5,5% en el IPC nacional. En muy dificil establecer el peso exacto d ecada item en el rubro pero supongamos Abuelo que el de medicina prepaga pesara el 50% del rubro total de gastos en salud Si aumentamos el 20% pleno en ese item que pesa en nuestra generosa hipótesis el 50% del rubro que pesa el 5% en la zona metropolitana (ese es el IPC de la polémica de estos días) eso supone que el IPC trepará 0,5% con el impacto pleno de la medicina prepaga. Mi pregunta es entonces Abuelo y apelo a su familiaridad para imaginar impactos numerológicos, su magia digamos....Cuanto tiene que expandirse un gasto de un item para suponer que el IPC pasa de 1,1% del maltrecho INDEC a por caso el 2,1%!!! del IPC"PRO". Poco serio todo esto. En fin Abuelo, es lo q pienso, muy buen post el de "Composición sectorial del producto y del empleo", salu2!

 
At 10:48 p. m., Anonymous Anónimo said...

Costo economico: en el "short term" sube el riesgo pais. Nos importa? En el "long term"... esperemos a ver que pasa.

Costo politico: es notable que tanto "la gente" (definicion Blumberg de "el pueblo") como la oposicion descreian del IPC.

 
At 10:59 p. m., Blogger Abuelo Económico said...

Harry, no lo creo.

Tavos no creo sea para lamentar, son sólo mis opiniones y seguro tuvieron muchas otras favorables.

Cairnes, muy interesante lo suyo asi como también lo fueron otros de sus comentarios que he leído en éste y en otros blogs.

Marcelo, no extrañe a quien nunca estuvo… ;o)

Miguel, ahí me encontré con sus nuevas apostillas, voy a leerlas. Entiendo su punto y espero que el gobierno no obligue a los usuarios de las estadísticas a tener que detallar el ipc como ipc-indec.

Artemio, es tan poco serio que cualquiera saca su número y los diarios lo levantan. Lo mejor hubiese sido que esto no hubiese sucedido nunca y hoy estuviéramos hablando de una inflación del ¿1.5? ¿1.6?. Mejor aún sería si estuvieramos analizando las verdaderas causas de la inflación en lugar de poner a todo el mundo a discutir sobre el termómetro (el índice). Miguel y Rollo ya han librado una interesante batalla en este verdadero tema de fondo pero aún queda mucho por discutir. Parte también se dijo en los chiflados. Pero de las causas de inflación no leí nada últimamente (o poco y malo), pero sí leí mucho sobre cálculos estrambóticos del IPC, su metodología e historia.

 
At 12:26 a. m., Anonymous Anónimo said...

Abuelo; entonces estamos fritos. Siempre se discutía aceptando que mas o menos, los instrumentos para medir la realidad y, fundamentalmente para contrastar empiricamente la teoría, eran utilizables. Ahora, si nada aparece, definitivamente la construcción teórica va a estar media chueca. Esto es realmente grave.

HarryElSucio

 

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