lunes, agosto 28, 2006

¿Vale la pena promover la industrialización?

Es un tema recuerrente en la literatura y, más cotidianamente, en los blogs económicos: ¿cómo agregar valor a la producción argentina?

Cuando hablamos de acceso a los mercados surge un concepto recurrente: escalonamiento arancelario. Mediante esa frase se entiende que a mayor procesamiento hay un mayor arancel de importación. En otras palabras, se castiga el procesamiento en el país origen del bien.

Ello genera que los precios de productos con mayor grado de elaboración sean penalizados a nivel mundial reduciendo su precio internacional.

Como todo el mundo espera, este tipo de productos más elaborados tiene un precio de mercado mayor al insumo (simple lógica). Pero lo relevante es saber si ese precio está siendo pagado de manera coherente con ese mayor valor agregado.

Para analizarlo, expongo un simple ejemplo: la soja.

Nuestro país puede exportar poroto de soja, harina de soja y/o aceite de soja. También puede exportar carne (producir carne con proteína de soja) u otros productos derivados. Pero el escalonamiento arancelario provoca que el acceso al mercado sea totalmente diferente.

Entonces:

Si exportamos a la Unión Europea el arancel de exportación será de 0% para soja y harina de soja, pero de 6.4% para el aceite.
Si exportamos a China el arancel de exportación será de 0% para soja, de 3% para la harina de soja y del 9% para el aceite.

Lo interesante de analizar al cultivo soja, es que sus dos subproductos son fáciles de “reconvertir” en su insumo principal: poroto de soja. Entonces, sumando los precios del aceite y la harina por su rendimiento podremos obtener dos precios:

(a) precio poroto de soja tal cual
(b) precio poroto de soja equivalente

Al precio (b) se lo compone según su rendimiento industrial: 17% aceite y 80% harina (el resto es desperdicio).

¿Cuál es el resultado?

En los últimos años, el precio fue superior para el grano tal cual que para el grano equivalente industrilizado. Es decir, luego de una etapa industrializadora que agrega valor al producto (al transformarlo en uno de mayor grado de elaboración), el precio final ponderado por el rendimiento industrial termina siendo menor al del poroto de la soja sin industrializar. La línea amarilla del gráfico señala dicha diferencia.



Si Argentina exporta soja en vez de chips tecnológicos es porque el mundo decidió cuál producto nos iba a comprar y no porque nosotros hayamos decidido cuál vender. Y si nuestra industria oleaginosa logró crecer fue por una medida que podemos llamarla política de Estado ya que logró mantenerse a lo largo de distintos gobiernos.

Dentro del complejo sojero existe un diferencial cambiario (hoy: retenciones menores para la exportación de harina y aceite respecto del grano; ayer: por un mix de reintegro a las expos de harina y aceite aunada a una retención al grano de soja), el cual generó la posibilidad que bajo un sistema mundial de comercio que penaliza la exportación de mayor valor agregado, Argentina haya logrado exportar y ser competitivo de todas maneras.

La pregunta entonces: ¿vale la pena fomentar la industrialización si los países desarrollados van a generar tantas trabas al comercio de esos bienes que finalmente terminaremos ganando menos dinero?

7 Comentarios:

At 7:19 a. m., Blogger Ulschmidt said...

Chi lo sa. Pero atentos al precio del petróleo insistir con esto de transportar materia prima medio mundo para procesarla ALLA en vez de ACA parecería un despropósito cada vez mayor. Deberían o debiésen los primermundistas aflojar con esa política...

 
At 4:32 p. m., Blogger il postino said...

Siguiendo el punto de ulschmidt, me parece que pronto empezaremos a ver algunos ejemplos de procesamiento en el país. Pero, nuevamente, eso demuestra la futiliad de las políticas pensadas desde el estado, y no tanto por la idiotez congénita de los funcionarios estatales, sino por la imposibilidad práctica de prever los cambios del entorno, de los precios y de las tecnologías.

Entonces, a tu pregunta, mi respuesta sería dejemos que las decisiones las tomen los privados, pero desde el Estado asegurémonos que no les ponemos trabas de más, y que apenas surgen oportunidades como las de la coyuntura actual, nuestras empresas puedan capturarlas y no se vean enredadas en burocracia o esquilmadas por impuestos a sus "rentas extraordinarias"

 
At 11:32 a. m., Blogger Bogieheureux said...

Ud. Sr. Abuelo, se hace una pregunta que me deja asombrado “¿Vale la pena promover la industrialización?”. Sospecho que es una pregunta retórica y lo que busca, desde el vamos, es sugerir con esa “aparente” duda de que no, no vale la pena industrializar. Luego va y busca pruebas que confirmen una idea que ya tiene tomada y que tiene un origen cultural. Yo procedo, lo confieso, al revés, es decir, tan caprichosamente como Ud., por eso no me hago esa pregunta y busco argumentos a favor de la industrialización. Así es como funciona el mundo, Sr. Abuelo, es una competencia de voluntades. La razón esta al servicio de lo que deseamos, en el fondo. Así procede Ud., procedo yo y proceden las grandes potencias económicas. Ya estoy escuchando la acusación de voluntarista. Bien, Ud. dice: “Si Argentina exporta soja en vez de chips tecnológicos es porque el mundo decidió cuál producto nos iba a comprar y no porque nosotros hayamos decidido cuál vender”. Yo le invierto el argumento: si China o Corea o EEUU exportan chips, es decir, el mundo para Ud., es porque “el mundo” decidió exportar chips y sin consultarnos, nos impuso que le vendamos soja. Nosotros también podemos decidir lo que vamos a vender, podemos decidir vender productos tecnológicos, por ejemplo. Pero somos derrotistas. Ya estoy escuchando: ¡no!,¡somos realistas!. En fin, es una decisión, insisto. Ud. dice que el sistema mundial de comercio penaliza la exportación de mayor valor agregado, pero es curioso que los países que exportan valor agregado sean ricos, y la Argentina que se adapta a los “mandatos” del mercado es pobre “logrando exportar y ser competitivo de todas maneras” en materias primas. Y machaca mas con una nueva pregunta: “¿vale la pena fomentar la industrialización si los países desarrollados van a generar tantas trabas al comercio de esos bienes que finalmente terminaremos ganando menos dinero?”. ¿Ud. cree, Sr. Abuelo, que los países desarrollados son estúpidos, que prefieren producir tecnología a perdida?. Pido disculpas por polemizar así, tan brutalmente y no quisiera se malquistara conmigo por disentir de una forma tan profunda.

 
At 10:58 a. m., Blogger Abuelo Económico said...

Estimado Bogie, agradezco desde el vamos su comment y disfruto mucho de su pensamiento, provocativo y polémico. Usted lo sabe, soy un lector suyo. Ello implica dos cosas: soy masoquista o bien creo en una Argentina mejor.

Me inclino inevitablemente por la segunda opción. Creo que con educación, ciencia, tecnología, un Estado eficiente (no viene al caso hablar de su tamaño, lo que importa es su eficiencia), políticos profesionales, y un largo camino de etcéteras, podemos dar vuelta en parte nuestra actual derrota relativa respecto de los países a los cuales desde su blog se hace referencia o, los mismos, aquellos que figuran primeros en todas las listas de desarrollo, competitividad, libertad, riqueza, etc.

Creo que usted leyó el título y entró con mala cara a leer el texto que, supongo, fue calmando su ansiedad al notar cuál era mi mensaje real, pero al encontrar la pregunta final, logré sin pretenderlo retornarlo al primer instante y con ese sentimiento me escribe.

Mi punto, sin embargo, era otro. Jamás estaré en contra de un país que quiera exportar en aquellos sectores considerados dinámicos. Será la única manera de permanecer en la carrera. Comparar nuestro precio promedio de la tonelada exportada da verdadera vergüenza respecto de numerosos países de similar desarrollo o de cierta equivalencia de sectores productivos.

Hoy en día se observa como se quiere producir “todo en casa” y luego, si se puede, exportar. Allí es donde yo encuentro problemas. Para exponer esa idea que creo que llevada a la vida del día a día es equivocada, elegí para fundamentar mi punto el caso de la industria en la cual somos número 1 a nivel mundial y en la cual ni siquiera ahí nos corresponden resultados como podríamos esperar. Entonces abro el debate: ojo con lo que se hace con la política económica que las buenas intenciones de cabotaje pueden no funcionar en el terreno internacional por trabas que nos son completamente ajenas (exógenas, diríamos).

En otras palabras, focalicemos en políticas de largo plazo y bajo rédito político instantáneo (educ. por ejemplo), y dejemos de lado o disminuyamos las políticas de corto plazo y alto rédito político (protección exagerada y numerosos subsidios injustificados), con el fin de lograr producir y exportar, finalmente, lo que tanto usted como yo queremos.

Por último, Bogie, respondo a su pregunta. No, los países desarrollados no son estúpidos. Ellos producen chips porque tienen los recursos humanos bien entrenados para inventar esos chips, tienen un buen sistema de patentes que resguardan su invención, empresas que pagan por ello, consumidores locales capaces de comprar sus nuevos productos y, sobre todo, inserción internacional por trato preferencial en diferentes mercados internacionales. Todas cosas de las cuales Argentina carece.

 
At 12:09 p. m., Blogger Enrique said...

Lo importante son los resquicios que deja el sistema y la forma de aprovecharlos inteligentemente. Si los fanaticos del "superciclo de los commodities" tienen razón, tenemos una interesante ventana de oportunidad por delante. La investigación genética y el boom inmobiliario en Rosario son apenas dos subproductos del complejo sojero en acción. El rol del Estado tiene que ver con la detección y la consolidación de esas oportunidades, aportando financiamiento para que el sector privado se le anime al largo plazo, juntando a los distintos actores en iniciativas asociativas, invirtiendo en centros de educación y de investigación y desarrollo que los privados no pueden bancar, construyendo marca-país y marca-producto de manera seria y sustentable..

 
At 8:06 a. m., Blogger 日月神教-任我行 said...

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At 3:02 a. m., Blogger 柯云 said...

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