Hoy mi bandeja de entrada recibió dos e-mails atípicos. En ambos casos eran dos estudiantes de economía con consultas sobre una pregunta de un parcial que tuvieron y quieren saber si su respuesta fue la correcta. Como deben imaginarse, el tema era agroindustrial.
Voy a responder primero a Federico quien me escribió desde Uruguay. Su consulta fue la siguiente:
“Abuelo Económico, la pregunta del parcial era si el MERCOSUR podría armar un cártel de la soja siendo que somos exportadores por más del 50% del total mundial comerciado, y, llegado el caso, si tendría éxito. Puse que no pero quisiera conocer cuáles serían sus argumentos desde la visión económica y desde Argentina.”.
Voy a dar mi respuesta e intentar abrir la discusión ya que no hay una sola forma de encarar el tema.
Para que exista un cártel los productores deben acordar explícitamente cooperar para fijar los precios y las cantidades a producir. Pero para que éste cártel tenga chances de tener éxito se deben cumplir al menos cuatro condiciones:
1) La organización del cártel debe lograr un acuerdo en el nivel de precios y cantidades para que todos los participantes cumplan.
2) Buena parte de los productores deben participar y deben generar o conseguir cierto poder de monopolio.
3) La curva de demanda debe ser suficientemente inelástica.
4) Los productores deberían ser pocos, grandes y fuertes.
Desde el punto 1 se presentan los primeros inconvenientes. Nuestros países no son muy amigos de instituciones estables, con objetivos de largo plazo, por lo que a priori la historia nos condena. Asimismo, cada participante tiene distintos costos (y muy distintos), formas de producir, OGM, no-OGM, stándares de comercialización, etc., por lo que si se pudieran establecer verdaderos objetivos de largo plazo, llegar a un acuerdo también es difícil desde lo operativo.
Para la campaña agrícola 2006/7, las exportaciones de soja del MERCOSUR explicaron el 54.4% del total de lo comercializado a nivel mundial (fuente USDA). Es decir que el punto 2 y 4 está parcialmente cumplido. Sin embargo, no produce soja Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, sino que producen soja cientos de miles de productores. Entonces ya no son pocos, ni grandes ni fuertes, ni el poder de monopolio es tal. El problema que sean muchos es que el comportamiento oportunista es difícil de frenar porque sería sencillo saltear el cártel en un mercado de commodities donde es sencillo llegar a la demanda. Cada oferente podría ofrecer de manera individual al mercado internacional soja a un precio levemente por debajo al del fijado por el cártel y aún así recibir una cotización superior a la del “libre mercado”. La única manera de salvar el inconveniente sería que los países sean los compradores de toda la oferta para luego negociar con los restantes y salir al mercado mundial con la cantidad y precio fijados. Sería volver a una especie de Junta Nacional de Granos con todos los perjuicios que ocasionó en el pasado.
El cuarto punto es el que impone la mayor restricción a mi juicio. La demanda de soja no es inelástica en lo absoluto. Existen sustitutos de mejor y peor calidad en todo el mundo y, de hecho, cuando el precio de alguno de ellos baja o sube demasiado automática se refleja en la cotización de la soja. Por lo que si ésta sube por encima de lo “esperable” automáticamente la demanda redireccionará sus compras hacia otros cultivos oleaginosos.
Por último, Argentina es un fuerte demandante de poroto de soja para industrializar por lo que las empresas aceiteras presionarían fuerte para que este tipo de cárteles no llegue a buen puerto. Es lógico que no querrán comprar granos a precios de cártel cuando tienen la producción a escasos kilómetros de sus fábricas.
Creo que hay mucha más tela para cortar, pero ya escribí como yo respondería la pregunta y porque pronosticaría un fracaso del cártel propuesto (que de hecho ya fracasó porque hace pocos años hubo un intento de hacerlo).
¿Ustedes que opinan?
PD: Virma, mañana intento responder tu caso del precio trigo en el mercado del pan chileno.
PD2: dejo dos gráficos de precios actualizados.

Etiquetas: cártel, monopolio, política agroindustrial, soja