Subirían las retenciones a los granos
Al menos eso dicen quienes manejan los hilos en economía.
La consultora MVAS nos tiene bien acostumbrados: a sus muy buenos informes semanales suele acompañarlos con algo de futorología. El tema es que no casualmente sus aciertos superan con creces sus errores. Sus directores tienen sillones de privilegio en el MECON. Primero Alvaredo con Peirano y ahora Sanchez Gomez con Lousteau. Sale uno, entra el otro, pero siempre hay uno metido en el medio.
Luego de un no tan buen análisis acerca de las causas de la suba de los precios de las commodities, la consultora se despacha con la novedad de la suba de las retenciones. Veamos como lo dicen:
El hecho que los precios de los cereales y oleaginosos se mantengan en los niveles actuales algunos meses más podría dar lugar a nuevos incrementos de retenciones que se correspondan con la inflación acumulada desde noviembre de 2007 (último aumento de los gravámenes) con el objetivo de volver a aislar al mercado doméstico de los precios externos. En este caso, las mayores subas podrían recaer sobre las ventas de maíz, cuyos derechos de exportación sufrieron incrementos aún en un contexto deflacionario (a noviembre de 2007) y también sobre el trigo, como insumo
particularmente sensible en el consumo local. Las cargas adicionales podrían situarse entre 3 y 5 puntos porcentuales de acuerdo al producto, que podrían generar recursos extra de entre $4.000 y $8.000 millones (0,4% y 0,8% del PBI) dependiendo de si los precios se sostienen en los niveles actuales o si continúan un rumbo ascendente.
Resulta evidente que el Gobierno continuaría privilegiando el sobrecrecimiento económico. Para ello seguirá incrementado el ritmo del gasto a tasas altas pero para que no se note subiría los impuestos al sector agroindustrial.
A esta política de neto corte fiscal la maquilla dentro de un discurso anti-inflacionario reparador del salario real del ciudadano de salarios bajos creado por las propias políticas internas. De paso, el Ministro ya dice que ve un horizonte 2008 con una desaceleración de la tasa de variación del IPC, tal como pudimos ver anoche en "Argentina para Armar".
INDEC mediante, quizás tenga razón en cuanto al indicador, el problema es que nadie sabe a ciencia cierta dónde está ni a qué ritmo se mueve la verdadera inflación que es lo que realmente debería ocuparlos.
Etiquetas: economía argentina, futurología, presion fiscal, retenciones; derechos de exportación, sector agroindustrial